jueves, 2 de septiembre de 2010

Delirios filosóficos de un currito en tiempos de crisis.

Los días en que teníamos algo seguro al parecer se han terminado desde el trabajo hasta el clima pasando por la
problemática de las políticas sociales y el interés o desinterés político del politiqueo que se traen algunos partidos y que al final después de tanto politiquear se queda la casa por barrer, me hace pensar que quizá debiéramos meditar todos un poco más, pero no desde el malsano interés del ansía del poder lucrativo si no mas
bien del respeto hacía el conciudadano para intentar llevar una convivencia lo más llevadera posible en este corto espacio de tiempo al que llamamos  "Vida", porque según dicen "La libertad de una persona termina donde
comienza la de la otra", no sé si lo he escrito bien, pero lo que quiero dar a entender que por mucho que a veces
a algunos les cueste entender que todos somos humanos y que el imperio romano no se hizo en un día, además que si alguien te dice no es que te está diciendo no y no sí porque de esta manera violas un poco o mucho quizá su libertad.
Empatia (Esto es la capacidad de ponerse en lugar de otra persona con tal de sentir lo que esa persona siente.)
Desarrollar la empatía tal vez solucionaría el poder aceptarnos como humanos para así ayudarnos en el transito de la vida, porque al deshumanizar a alguien con insultos como ultimamente se escucha por los medios de comunicación hace que perdamos nuestra capacidad de razonar para convertirnos en bestias pardas que es lo que lleva a las guerras y conflictos, bueno los intereses llevan también a estos dañinos temas.
Bueno dejo de delirar mas y dejo el tema este para pensar otro que escribir otro día o seguir con este mejor pensado. Ojala hubiera ido a la Universidad para expresarme mejor y saber más de lo que hablo.
Atentamente un privilegiado o no tanto que aún conserva el trabajo.

2 comentarios:

Daniel dijo...

Es en la crisis que surge la invención, el descubrimiento, la reflexión y las grandes estrategias del marketing del amor.


Dni

La Trastienda dijo...

Todos llegamos a sentir empatía por alguien, incluso los altos mandatarios. Supongo que sentirán empatía por su familia y amigos, al menos eso espero, si no fuera así serían psicópatas. En realidad un psicópata es eso, no puede ponerse en la piel de otra persona, no es capaz de experimentar arrepentimiento o dolor (del psíquico). Y está demostrado que existen muchos de ellos. No nos podemos imaginar el daño que puede causar un psicópata. Aquel que es violento hace daño físico a quien se enfrenta directamente, le puede dar una paliza o lo que sea. Pero una persona que no siente empatía puede llegar a lo más alto pisoteando, humillando, anulando, avergonzando a quienes tiene alrededor, ¿os viene alguien a la mente? considerar esta posibilidad, observarlo, o mejor aún, alejaros de ella.
Son muchas más las víctimas de un psicópata que de cualquier otro agresor. Pueden destrozar familias enteras y para toda la vida, y lo peor de todo es que lo hacen sin más, porque son así.