domingo, 12 de septiembre de 2010

Tiranosaurio arcade pixelado.


Un animalito del Jurásico que he querido representar con rotulador
en forma de los ya clásicos juegos tan entrañables, como los que
inundaban con sus máquinas de vídeo-juegos los salones recreativos
de cuando yo como mucha gente de mi generación éramos inocentes
criaturas que su única preocupación era entretenerse jugando a estos
juegos.
La verdad era una edad de oro, donde las hormonas empezaban a
jugarnos la mala pasada de la etapa pubertad y despertar el instinto
que ahora acompaña irremediablemente a toda persona adulta con
mejor o peor dicha o desdicha.
Lo único que sé es que estas joyas de la animación interactiva no han
muerto en el siglo 21 y con los ordenadores de ahora además de las
consolas de vídeo-juegos con las que puedes hacer casi de todo, está
la opción de regresar a al pasado para reencontrarte con el niño-a que
todos llevamos dentro.

GAME OVER                                                    INSERT COIN 

1 comentario:

Félix dijo...

La edad de oro de toda persona es cuando se es joven. Nosotros añoramos aquella época en la que se nos descubría ante nosotros un nuevo mundo virtual, un mundo que ahora forma parte de la realidad, videojuegos, películas de animación, efectos especiales, imagenes en televisión. El mundo virtual conseguido con la informática y el diseño nos envuelve. Nosotros disfrutábamos con aquellas consolas que ahora parecen ridículas, pero aquellas sensaciones podían ser las mismas que experimentan los nanos de hoy en día con los juegos de mejor diseño. La diversión, el entretenimiento, soñar...no tienen una relación directa con la tecnología, sólo con plla capacidad de disfrutar, y esta es mayor cuando se es niño, y no sabemos por qué se va perdiendo con cada época de nuestra vida. Ahora tenemos que esforzarnos por no perder la ilusión, la ingenuidad, si podemos reconocer aún en nosotros algo de inocencia, y así percibir algún aroma de juventud.