A la sirena Cristina reina de los mares del Caribe, con una cola de pez azul plateado oscuro, la gusta bucear entre barreras de coral, comiendo langosta para almorzar, canta con voz de delfín bonitas canciones de sus aventuras en el mar, a los sirenos machos que siempre están embrujados de” love”,por la sirena Cristina. En sus pechos solía llevar de bikini unas bonitas estrellas de mar de color rojo blanquecino, pero el tiempo y las modas cambian de año en año, y ahora toca llevarlas sueltas, lo que los sirenos machos en temporada de celo estimulan aun mas su actividad y se tornan en comportamientos irregulares (nadan en círculos, hacen demostraciones de fuerza entre ellos, se adornan con corales los brazos..) que ha Cristina divierten mucho el hecho de ser ella junto con las demás sirenas las causantes de tanto alboroto hormonal marítimo. Nadando próxima a la superficie, Cristina, se hace una mascarilla de algas en la estación estética marítimo Caribeña de la barrera de coral y con sus extraños ojos azules color cobalto, aprecia en lo alto la Luna. El astro luce un tono más brillantemente blanco que de costumbre, la Luna hoy está generosamente grande, piensa Cristina, y se pueden apreciar los cráteres de esta en el que en uno de ellos, se aprecia el nido de un ave, del que sale un bonito y gran pájaro azul que navega con sus alas batientes en una atmosfera de aire oscurecida por la noche, y semi-iluminada por la Luna llena que da la sensación que va a reventar de tanto misterio mágico de lo bonita que está.
Todo esto ha pasado en los mares del sur del Caribe, unos mares que deberían ser siempre de agua cristalino azulada en la que el coral es la casa de miles de especies de peces. La historia ha llegado incluso a los peces de agua dulce, como los de mi acuario, que con su “Glup”; “Glup” de sus boquitas me han contado y mi tortuga de Florida dice que la propia sirena Cristina la ha besado, el caparazón.
Texto, relatos y fotos Manu Cueva.
4 comentarios:
Increible, me encanta el texto. Una pasada!!
Sabes? aquellas aguas tan cristalinas que adoramos de las playas son reflejo de su infertilidad. Indican la ausencia de vida. Aguas más turbias son propicias para la vida, ya que contienen más nutrientes, bacterias y otros microrganimos, alimento para peces.
A que mola un poco poético descriptivo e imaginativo, con conciencia eco-logic.
Intersante lo del agua.
Muy bonito el post y la foto muy chula, un saludo.
Cris
Millon de gracias Cris por tu visita a mi blog, siempre me ha encantado y me ha hecho soñar mucho las mujeres con el nombre "Cristina", suelo hacer
cuentos o relatos usando ese nombre que a mi me resulta mágico. Saludos
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