Lleva mucho tiempo combatiendo a las alienígenas que se ocultan entre nosotros, utilizando sus disfraces de humanos, para dominar a la raza humana y convertirla en latas de conserva (alimento). El dice siempre que trabaja en el aeropuerto, pero su tarea principal, es luchar en una organización secreta, que conoce la existencia de estos seres. Luis Vico es un combatiente psico-killer guerrillero, muy experimentado, siempre puliendo sus duros músculos, hasta extremos inimaginables, luciendo así un físico envidiable, amén de una inteligencia tecnológica, desbordante.
Una noche, llega Luis a la base secreta de la organización, donde su jefa Angels, le pide una auditoría sobre una emboscada que pudo costarle la vida a Luis. Angels mira preocupada al extenuado Luis que tiene el cuerpo cubierto del brillante sudor y algunos arañazos, en su tensa musculatura masculina.
Angels no se puede permitir el lujo de perder al mejor agente que tiene y decide no reprocharle duramente su imprudencia y valentía, así que abraza a Luis Vico en un profundo y tierno abrazo de deseo sexual, que a Luis coge algo desconcertado, pero despues de haber luchado en una terrible batalla, contra la horda alienígena, también se sumerge en las delicadas pero profundas caricias, que Angels le ofrece y toma las riendas besándola con fuerza en los labios, a la vez que agarra su cintura.
En un lapso de tiempo de quince minutos, en la que los dos se profesan amor, una patada atronadora irrumpe en la estancia donde ellos se encuentran, rompiendo en mil trozos la puerta, es Manu el aniquilador, un alienígena muy peligroso que ha encontrado el cuartel secreto de la organización, para eliminar todo rastro de la odiosa resistencia que hace peligrar el éxito de los alienígenas de convertir a los humanos en animales de granja.
Manu, el aniquilador mira con los ojos inyectados en sangre a la pareja, apuntándoles con su trabuco espacial de rayos Alfa y les dispara con un potente rayo.
Luis Vico, con la frialdad y experiencia en el combate que le caracteriza, aparta con firmeza a su amada Angels, para luego coger la Magnum del calibre 30 de detrás del pantalón de ella y después de un rápido movimiento, esquiva el disparo para rematar la faena apuntando a las tripas de Manu el aniquilador, con un fuerte disparo que retumba en la sala como un trueno.
Manu el aniquilador, no le queda otra que explotar en trocitos cubriendo con su sangre violeta-verdosa el cuerpo de Luis y Angels. Angels mira sorprendida a Luis y a la vez sobrecogida por su acto de valentía y Luis Vico sin más la coge de la mano para llevarla a otro lugar seguro, si queda alguno en este planeta…
Relato dedicado a mi estimado compañero Luis Vico Medina.
Texto Manu Cueva.
1 comentario:
Gracias Manu.
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