martes, 19 de julio de 2011

Un poder emergente.

En un mundo de sensaciones como la Tierra viven multitud de especies de seres, pero hay una especie en concreto con la que compartimos mucho, genes y bienes por la que siento una gran admiración, mezclada con respeto y miedo, porque no…
Son tremendamente sensibles a los cambios de temperatura, solas o en grupo, actúan muy sigilosamente, como si de un comando especial en operaciones especiales se tratase para obtener sus intereses, que pueden ser múltiples.
Como si poseyeran un sexto sentido leen en tus ojos, gestos incluso en el mínimo pliegue de tu piel la información que necesitan para obtener lo que quieren o necesiten y sin decir nada obrar en consecuencia.
Poseen un arsenal de herramientas sutiles que bien empleadas por alguna por decirlo así maestra, pueden apresarte o producirte un colapso cerebral y cardiaco, en el que tu voluntad se ve mermada a su merced.
Si fueran hostiles, serian letales de necesidad, pero la mayoría hacen gala de un carácter afable.
En muchas culturas muchas se han elevado a la categoría de deidad, otras parece que sucumban a sus propios sentidos especiales, tornándolas seres temibles o incluso enajenándolas.
Extremadamente territoriales y posesivas, como nosotros pero perfectas en lo sutil y un gran don para las artes, medicina y diversas disciplinas intelectuales.
Paro ya de escribir porque siento que uno de estos seres se está empezando a ponerse agresivo desde el otro lado de la habitación y viene a por mí….no quiere que desvele más…
Texto Manu Cueva… Dolor… Essperoo lees guste eeste textooooo.

2 comentarios:

Esther dijo...

JA, JA, JA... Sin comentarios

Masunodos dijo...

Me sumo con otro comment que no dice nada, jeje.