martes, 27 de diciembre de 2011

La casa de la calle del Norte.




                                                        
Tuviste tu origen

en lo alto de una montaña
principios de barro y piedra
pala, pico y arena
en las que ahora
bandadas de pájaros
gatos y musarañas
velan lo poco que queda

Sueños de la infancia
de la casa del pueblo
de otras generaciones
de otros momentos

El silencio quedó
hace ya tiempo, que se fueron las risas
las comilonas en las brasas
de una chimenea, que ya no calienta nada

En lo alto de una montaña
deseos con una fragancia
de aire a pino y hierbas aromáticas

Los antiguos aperos de labranza
que cuelgan de tus paredes
dejan testimonio de lodo
en lo que una vez 
lo fue todo




y que ahora el tiempo te consume
casa de pueblo, de ruina abandonada
de fuegos y lamentos
en la que cuando te observamos
la maldita nostalgia
nos destripa por dentro 
sin poder hacer nada.

Poesía e imagen Manu Cueva.














4 comentarios:

Sarco Lange dijo...

En principio, abandono. En segundas nupcias, el poder del viento en la montaña.

Abrz.

Perfida Canalla dijo...

El poema describe muy bien el trasfondo de la foto.

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

Félix dijo...

La casa del pueblo suele ser para nosotros como la infancia que nos va quedando y se va desmoronando, hasta que solo queda un recuerdo ideal de aquellos años.

Masunodos dijo...

Construir, nunca paramos de hacer cosas ya sean casas, textos o poemas.

Mantenerlo es trabajo también.
Muchas gracias por los comentarios y como no un buen 2012, como dice Pérfida, coleguitas.