La manzana del bien y del mal, fruto prohibido que representa
lo que no se debe tocar ¿y que no se debe tocar?, ¿Por qué no hay que tocarlo?
¿Hemos despertado la furia que guardaban los antiguos
cristianos en las catacumbas, cuando se escondían para luchar contra el imperio
romano?
Los mismos sentimientos corren por nuestras venas
¿Qué es la indignación? ¿Por qué revuelve nuestras tripas? Y
no nos deja dormir, nos marea y vomitamos…en común.
La manzana perdura en nuestra simiente en forma de simbología,
bonita fruta que perece comida por gusanos cuando se pudre.
Curiosidad sin freno que no tiene ley…
¿Y ahora qué? ¿Cómo lo arreglamos?
Pero la manzana sigue ahí, madurando y tornando a crecer…
La manzana…
La manzana el fruto prohibido
Lo que desencadena, la ira la furia, la maldad y todos los
diablos juntos ya no de Dios porque este no existe si no de nuestros propios
límites marcados, de nuestras reglas, las reglas que dejamos de cuestionarnos…
Por pereza, por desidia y por no escucharnos a nosotros mismos.
La manzana te dolerá siempre
La manzana te hará sufrir, nublará tu juicio y tu
entendimiento
Pero si superas el reto que supone morderla, cuando
seas viejo y mueras, miraras a tu alrededor y quizá pienses que solo así mueres
sin miedo, contento… en definitiva FELIZ.Texto Manu Cueva.

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