Había una vez un pez muy bonito con una larga cola en forma
de velo que tenía que nadar rio arriba para ver a otro amiguito pez que estaba
muy enfermo pero la corriente era tan fuerte que el pobre pececito terminó muy
cansado y vio una oquedad en una de las paredes del rio donde poder descansar.
Al entrar en la oquedad se tumbó un poco para dormir y
relajarse con el barro terapéutico del fondo del rio mientras comía unas pocas
algas cuando una voz en el fondo de la oquedad le dijo “Este sitio es mío, ya
te estás yendo por donde viniste”
El pobre pececito miró al otro pez con cara de susto y le
dijo.
“Por favor deja que me quede por lo menos hasta que la
corriente deje de ser tan fuerte”
Y el pez que era dueño de la oquedad le respondió.
“Si lo pides así, trato hecho… Te dejaré que comas unas
algas ricas que guardo y cuando cese la corriente seguirás tu camino”
“Vale gracias señor pez es usted muy guapo y bueno” Le
respondió el pez cansado de nadar.
Moraleja… Por muy duras que sean algunas situaciones la
educación es importante aunque a veces se pierdan los papeles.
Texto manu cueva… Espero sea de agrado.
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