De la tribu nómada escogieron diez hombres y mujeres, diez
hombres y mujeres semidesnudos tapados únicamente con ropa vegetal como si de una falda se tratase…
La jefa de la tribu y su mascota un visón de color azul con
un pelaje tan suave que han evocado deseos y fantasías siempre en la tribu… Ella lo manda él
obedece.
Diez hombres y mujeres de pié con los ojos cerrados y los
brazos levantados mientras el visón de pelaje azul va recorriendo todos los
cuerpos con extraordinaria rapidez…
Diez hombres y mujeres que al son del roce del suave pelaje
del visón azul emiten gemidos de placer mientras elevan su mente sin moverse
del lugar mientras la jefa de la tribu entona cánticos rituales.
Mientras la ceremonia continua, la selva por unos instantes
permanece en silencio y los animales que allí habitan parecen permanecer en un
estado de sueño profundo.
Diez hombres y mujeres y el visón, sigue dando vueltas
rozando su suave piel con las de ellos mientras la jefa entona sus cánticos y
con la vista ida parece elevar su cabeza para mirar al cielo y ver las
estrellas.
El cielo oscurece y algunas estrellas se alinean a pesar de
su separación de millones de años luz…
Una luz cegadora impregna sus mentes y de repente entran en
colapso y todos caen a los suelos agotados y dormidos.
Despunta el bello amanecer rojizo como la sangre de todos
los amantes que han puesto sus vidas en peligro
pero la tribu sigue durmiendo y ese día se pueden levantar tarde porque
la selva que también se ha acontecido del hecho les preparará un buen almuerzo
cuando el visón les muerda para despertarlos y decirles que ya han cumplido con
las leyes de lo divino.
Relato manu cueva, espero sea de agrado.
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