Harto de una vida
Turbulenta
Mujeres, niños, impuestos
Y precario trabajo
Fiestas y bares
Totalmente destruido
Solo le faltaba ser monje
Mas luego se dio cuenta
Que aspirante
A monje
Hay millares
Vida tranquila
Y oraciones
Lejos de las
Las prisas
Y broncas de los jefes
Amén de las
Mujeres
Monta guardia
En la puerta del
Monasterio
Como tantos otros
Huyendo
Del adulterio
De la mala
Calidad
De vida
Que oprime
A cientos
Y es que el cuerpo
Le pide monotonía
Recogimiento y rezos
Cosa que las religiones saben
Y algunas
Se aprovechan
De ello
Busca el mejor monasterio
Donde
La vida
Tranquila
Sea un remedio
Donde no llamen
A perturbar
Otros y otras
Que sin razones
Van a degüello.
Poesía manu cueva.
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