Era un astrónomo
Con un telescopio
Autónomo
Embelesado
Por mirar el cielo
Que un día se encontró
En duelo
Por una mujer hermosa
Que le invitó a café y mientras
Ella bebía con sus labios
De rosa se fijó
En sus ojos
Hermosos de Diosa
Y en el pudo ver
Constelaciones flotando
En el espacio
Mientras ella muy despacio
Acariciaba sus cabellos dorados
Como la luz de una estrella
Ella era muy
Bella
¿De dónde eres?
Tímidamente
Balbuceó
Y ella se dio cuenta
Que su imagen en su corazón
Se introdujo y buceó
De varios años luz de aquí
Insinuó
Y el prendado se lo creyó
Ahora duérmete
Haz el favor
Y cuando despiertes
Mira al noreste comentó
El astrónomo de un sueño
Profundo despertó
En su estudio y su telescopio
Cogió
Mirando al noreste descubrió
Una hermosa agrupación
De estrellas
Que brillaban entre plata y oro
Muy sinuosas y bellas
Y no sabía muy bien que nombre ponerle
Y todo le recordó
A esa mujer estrella
Que en su piel sepulto
El amor en un sueño
Tan real
Que parece
Una alucinación
Poesía manu cueva.
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