domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Crueldad justificada?

La humanidad desde los principios de los tiempos llevamos un gen que
nos convierte en crueles, lo mismo que tenemos un gen que nos hace
sentir amor y amar llevamos también su parte antagonista, el odio y
la crueldad dentro de nuestra psi que.
Según fuentes históricas o incluso fuentes actuales todos, absolutamente todos hemos sido crueles en menor o mayor medida el
caso trágico es cuando hacemos daño a algo o a alguien provocando le
lesiones, heridas o incluso la muerte.
Lo curioso del odio y la crueldad es que mayormente va dirigida a sectores que el odiador o persona cruel considera que es débil o no
tiene recursos para defenderse entonces es cuando ese ser descarga
palabras ofensivas y agresiones hacía el receptor.
Pero como pongo al principio  de la entrada ¿hay de verdad casos en
los que la crueldad está justificada?. Un tema polémico y muchos argumentos en pro y en contra surgen de este que debe de ser un debate que se debería de hacer mas a menudo en todos los ámbitos
para que la gente tomara conciencia de lo dañino que resulta este gen impreso en nuestro A.D.N a modo de educación, recordatorio de lo que somos y el poder que tenemos como humanos de hacer daño. Desde los niños en el colegio, al que va paseando por la calle y lo atracan además de las mujeres, animales y un largo etc... Han sufrido la parte más terrorífica de las personalidades del hombre cuando su agresividad aumenta a tal extremo que incluso el agresor llega a disfrutar de su dominio de la fuerza siempre proyectada hacía el mas débil.
Por eso cuando me refiero a estos temas sería un acto ético tratarlo en todos los ámbitos en debates y explicaciones siempre haciendo participar a cada niño, hombre y mujer para que sienta, comprenda y recuerde siempre el poder que llegamos a ostentar cuando por un motivo mayormente irracional actuamos de
esa manera.
sin más un saludo que esto me da cuerda pa rato los comentarios están abiertos por si queréis corregirme o dar ideas
Dibujos y fotografía así como el texto de Manu Cueva.

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