Puentes de plata y un paisaje nocturno con el horizonte plagado de montañas.
Estrella se tumba en el suelo, para sentir las gotas de lluvia, con la calidez de las
piedras adoquinadas en su espalda. Pájaro azul fantasma, alma de una madre que
llora, dime tú solamente, porqué el Sol no quiere mi mirada. En la noche calmada
horizonte de montañas, puente de plata, porqué su luz como una daga me corta la
espalda. Sapo verde salta al charco azulado, del agua envenenado, por el aroma a
sándalo de la piel morena de la mujer astro. Estrella, yo te llamo…
El sapo… Envenenado por tu perfume… Salto, no llego
al puente de plata, el horizonte plagado de montañas ha mellado en dolor mi sangre
en tus rizos asonantes, estrella con pupilas cargadas de azul, de brillo tintineante
déjame morir,…Por favor; déjame acostarme.
Manu Cueva, Poema.
2 comentarios:
El sol tiene llamaradas, que no son tormentas solares, sino la muerte de los ángeles.
Saludos.
Los ángeles son solo soldados del destino con alas, cada vez que muere uno, una Diosa engendra su vástago, que habrán de alimentar cientos de humanos.
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