En la gran recesión, recuerdo que mi padre perdió su trabajo y salió
a la calle a vender sus corbatas, cuando caminaba hacía el colegio
lo veía todas las mañanas y sentía una profunda vergüenza.
A día de hoy al recordar esto, siento una profunda vergüenza de aquella
reacción .
Texto Manu Cueva para FB
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