martes, 25 de noviembre de 2014

Música callejera (Ficción)

La noche llega y escucha Yabal una canción por el hilo musical de una tienda, es una canción de amor bastante cruda y bien orquestada pero sigue caminando calle arriba, pensando en la pasión que ponen los cantantes y las bandas en su música para hacer llegar su carisma al público y de paso vender más, cosa que le parece muy difícil entre los millones de voces que hay en el mundo, los vivos y los intérpretes muertos que los vivos no olvidan que hay algunos que todavía copan el mercado incluso desde el más allá, como pasa en la literatura con los poetas y demás personajes históricos.
Sigue paseando y ve a una muchacha andando y hablando con el móvil le hace gracia pensar en una frase por cierto muy acertada “ni contigo ni sin ti” que viene a ser la máxima de la sociedad en la que vivimos y en lo mucho que son las chicas jóvenes de solicitadas ya sea para hablar o para trabajar o para lo que sea, que invento los móviles no hay excusa de si te buscan no encontrarte con esos aparatejos que se han vuelto imprescindibles.
Yabal ve una papelera llena de basura y aprovecha para rebuscar por si casualidad encuentra algo que le sea útil y encontró una cuchara de metal y una fiambrera usada que pensó que puede limpiar en una fuente para aprovecharla y guardar comida del economato de alimentos de la iglesia, lo coge de la papelera y se lo guarda en la mochila.
Ve un supermercado pero la puerta ya está ocupada por otro hombre pidiendo entonces decide buscar otro supermercado para sacarse unas monedas.
Sigue caminando y observa las tiendas y a las empleadas paradas por la falta de clientes pero Yabal se queda maravillado de lo bien expuesto que está todo, limpio y ordenado con mucha clase de publicidad y bien iluminado se queda un poco dubitativo pero en seguida se decide a mendigar por lo menos media hora delante de una de aquellas tiendas mira su ajado reloj digital para sacar su vaso y su cartón con la leyenda que reza “No tengo trabajo por favor denme algo para comer” y se queda parado delante de una de las puertas por si acaso pasase una señora bien y consigue recaudar algo.
En la calle la temperatura es buena, gracias al cambio climático y ha tenido suerte y Yabal consigue un par de Euros que buenamente piensa invertir en algo para comer y si tiene suerte y no le pillan en el supermercado, quizá coger una cerveza para beber.
Cuando se dirige hacia un supermercado un coche pasa, con una canción estridente discotequera y Yabal piensa en sus años de juventud cuando iba a bailar a las discotecas cuando trabajaba y tenía un lugar donde dormir, recordó en un viaje mental una etapa que tenía por olvidada pero dado que como en la calle lo normal es que encuentres un vacío inmenso en lo relativo a conocer gente amigable pues en ese momento se sintió reconfortado.

Relato manu cueva

No hay comentarios: