Camina por las calles, calles oscuras y saca de su caja de
tabaco un poco que lía en un papel, se aproximan las fechas navideñas y Javal
ojea escaparates pero sin dinero para comprar nada.
Una mujer con pantalones ceñidos de color rosa le pide un
cigarro y el responde que no puede ser para luego seguir caminando entre los
peatones que miran su móvil, que pasean con sus hijos o mujeres. Cruza una
esquina donde hay varios sin techo en las puertas de una iglesia, la iglesia en
plena oscuridad a Javal le parece más gótica incluso que a la luz del día y
piensa en cuantas veces se habrá inspirado en ellas al hacer películas en el
cine. Los sin techo están tendidos en el suelo con cartones, para protegerse
del helor del asfalto, cartones la materia prima de toda supervivencia de los
indigentes ya sea con el reciclaje, ya sea para estar en el suelo descansando o
pidiendo.
Javal sigue fumando su cigarro liado cuando se cruza con
unos jóvenes vestidos con jerséis llamativos con gorra y capucha puesta, en
plena oscuridad se le acercan y uno de ellos le pide fuego, Javal responde que
si tiene y rebusca en su bolsillo para darle un mechero blanco que el joven
coge apuradamente para encender un cigarro de marihuana, acto seguido le
devuelve el mechero a Javal dándole las gracias, mientras este responde que de
nada.
Los coches escasean hoy en la calle, piensa Javal y mira el
calendario de su reloj para ver qué día es hoy, es domingo, una invernal tarde
noche de domingo. Desde lejos ve las luces de un bar abierto y lo que parece
ser una gran pantalla de televisión en la que están emitiendo un partido de
futbol y decide acercarse para mirar un poco desde fuera el partido, hace
viento frío pero Javal aún conserva su buen abrigo acolchado, se queda un rato
mirando desde fuera lo ve pero no lo
oye, la gente dentro del bar, unos cuantos hombres, con la cerveza están como
hipnotizados mirando la gran pantalla, alguno se está comiendo un bocadillo
mientras da pequeños sorbos a la cerveza para poder seguir viendo el partido en
el bar.
Después de un rato Javal decide irse para seguir caminando
solo por las calles de pronto se encuentra a la mujer de los pantalones ceñidos
de color rosa intentando cargar el móvil en plena calle, en lo que parece ser
unos enchufes del ayuntamiento de los que se utilizan para trabajos
municipales, eventos, mantenimiento etc… La observa y ve que está muy nerviosa
y alterada pero decide pasar de largo para pasar por una zona ajardinada donde
jóvenes solitarios se comunican con sus móviles en la oscuridad y sentados en
un banco de la zona ajardinada, siempre con la capucha de sus jerséis puesta
donde también juegan unos niños con unas madres vigilándolos en la oscuridad de
un banco del parque y Jabal piensa, la ciudad está ahorrando en iluminación.
Javal pasa al lado de una fuente donde el cigarro que se ha
fumado antes le ha dejado la boca sedienta y se agacha, para apagar su sed con
el grifo de la fuente, solo se escucha la algarabía de niños al fondo que
corretean a la luz de una simple farola cansada y difusa que emite poca luz y
cuando acaba de beber agua piensa que ya es hora de retirarse del paseo e irse
a dormir mientras aún tenga un sitio donde hacerlo.
Relato manu cueva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario