La multitud pide paz, en los debates de la televisión la pugna por el poder continua…
La multitud pide trabajo, los anuncios de venta de productos de todo tipo en papel, inundan los buzones, los parabrisas de los coches y algunos acaban en el suelo si no son muchos, no puedes comprar nada más que lo básico…
En la televisión caras conocidas se pasean el culo, que desesperadamente de canal en canal, buscan un trabajo seguro…
La imagen exterior de nuestros cuerpos, ahora prima más que nuestros conocimientos, por lo que se demuestra en el culto al cuerpo, pero no a la buena forma física, sino más bien a una forma física adulterada a base de hormonas y cirugías…
Los niños juegan en el patio del colegio, todavía inconscientes de un posible futuro hipotecado, por la herencia de unos representantes que ignoraban su propia incompetencia fruto de años de conocimientos errados de una cultura de pelotazo, que todavía existe, pelotazo de engaños, sobornos, avaricia y desprestigio del prójimo, valores estos más cercanos a seres frívolos de ultratumba… Odio la frivolidad y odio que el cuerpo me la pida…
Compro oro en letras doradas, compro tus joyas, cuando no hay joya más preciada que uno mismo, ¿Para qué tener joyas?... Par luego venderlas ¿Quizá?
Sueños de barro de conseguir el éxito… Lo crean figuras concertadas para ser lo que son, figuras puestas ahí que no tienen merito alguno, que siguen el camino de un espectáculo, nada labrado en el verdadero esfuerzo y que nada se parece a un arte o forma de deporte, mirando su cartera se perdieron los genuinos valores meritorios que dieron fama a la canción, deporte etc.…
Colocados ahí simplemente enriqueciendo a si mismos y deslumbrando a gente joven, inculta o drogados de medicamentos u otras formas ilícitas…
Las leyes de un estado feudal, cambian continuamente, pagamos los errores y la forma de vida alegre de frivolitas de la palabra frívolo que viven sumergidos en el lujo constante…
Los estudios no son nada si vienes de abajo, de arriba los estudios te hacen inteligente y te pagan ¿Pero de quien es el efectivo realmente?
Lo profundo queda a un rincón, lo superfluo flota como el aceite en el agua…
Nos comunicamos cada vez más en una sociedad de información, ¿Pero vale la pena cada palabra que escribimos o decimos, nada cambia la negociación es dura, hablamos de infiltrados en todos los ámbitos.
Una cosa más…
No escribo este texto, que no aporta nada nuevo, como una llama, si no más bien como una invitación a una reflexión profunda y a dar ánimo para trabajar todos juntos por una sociedad sino mejor, distinta, pero más real y más justa para todos.
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